Queridos cruzados y cruzadas,
Con mucha emoción y sentido de responsabilidad, quisiera anunciarles que luego de un proceso de reflexión personal y familiar, he tomado la decisión de no presentarme a la elección de directorio de la Sociedad, que se llevará a cabo en la próxima Junta Ordinaria de Accionistas citada para el día 20 de abril próximo. Esta decisión considera además el legítimo interés de algunos de los accionistas más relevantes de Cruzados en cuanto a tomar un rol más preponderante en la administración del club.
De esta manera, luego de haber participado por 16 años en el directorio de Cruzados, incluyendo 10 años como Presidente, a partir de la fecha señalada dejaré de ser Presidente de Cruzados y miembro de su directorio.
Cruzados ha sido una parte muy importante de mi vida personal y profesional, y el camino recorrido ha estado marcado por enormes desafíos, aprendizajes y, sobre todo, por el privilegio de trabajar junto a personas extraordinarias con quienes logramos avanzar de manera significativa en el desarrollo, profesionalización y consolidación de Cruzados.
Durante estos años, alcanzamos hitos que quedarán en la historia de la UC. Entre ellos, la obtención de un importante número de títulos nacionales y súper copas, incluyendo un tetracampeonato en torneos largos, inédito en la historia del fútbol chileno y, en especial, la concreción de un proyecto largamente anhelado como es nuestro nuevo estadio Claro Arena, que hoy se proyecta como el más moderno de Sudamérica, reflejo del nivel y la ambición que hemos sabido construir. Más allá de los logros, que cada cruzado y cruzada podrá evaluar, me voy con la tranquilidad de haber entregado lo mejor de mí, con compromiso, pasión, y un profundo respeto por todos los cruzados y por el fútbol chileno en general. Siempre actué convencido de que la UC merece lo mejor y de que cada decisión fue tomada pensando en su crecimiento, su sostenibilidad y su proyección en el tiempo. Aprovecho también de pedir disculpas por los errores cometidos, siempre en la convicción de haber buscado lo mejor para el club.
Quiero agradecer a todos los colaboradores de Cruzados, partiendo por su Gerente General, Juan Pablo Pareja, y su Gerente Deportivo, José María Buljubasich, junto a sus respectivos equipos, de quienes siempre valoré su profesionalismo, entrega y lealtad. Ellos son copartícipes de los logros de que doy cuenta en esta comunicación.
A todos los jugadores que conforman y conformaron nuestros planteles y a los cuerpos técnicos con que me tocó trabajar todos estos años, gracias por su compromiso y tantas alegrías que nos brindaron.
Asimismo, agradezco a los directores con quienes tuve el honor de trabajar en estos años y en especial a los ex presidentes de Cruzados y quienes me acompañaron como vicepresidentes estos años. El diálogo, la colaboración, y el compromiso compartido fueron claves para avanzar en momentos complejos y celebrar juntos los logros alcanzados.
Quiero destacar de manera muy especial a los accionistas de Cruzados, quienes no solo confiaron en mí durante todo este tiempo, sino que también respaldaron con convicción un proyecto institucional exigente y de largo plazo. Su apoyo fue fundamental para impulsar decisiones estratégicas que hoy permiten contar con un club más sólido, moderno y competitivo. En especial, agradecer a los accionistas que aportaron importante capital para financiar nuestra nueva casa, en momentos de mucha incertidumbre. Quedarán en la historia grande de la UC.
Agradecer también en especial al Club Deportivo Universidad Católica, sus presidentes, directores y funcionarios, así como a la Pontificia Universidad Católica y sus rectores y a la Orden de los Cruzados Caballeros, que siempre apoyaron nuestro proyecto y fueron un gran soporte para su consolidación.
Mi más sincero reconocimiento a los hinchas cruzados, que con una mística extraordinaria han acompañado al club y al equipo en todas sus etapas, y por la paciencia y el apoyo que tuvieron durante el proceso de construcción de nuestro estadio. Gracias por el respeto y el respaldo permanente, tanto en el estadio como fuera de él. Sepan que nunca nos faltó ambición ni el deseo de ganar todo, y que siempre resguardamos la sostenibilidad y el futuro del club. Creo que hemos logrado que en estos años nuestros hinchas se sientan aún más orgullosos de vestir la franja. Nos seguiremos encontrando en el Claro Arena y en todos los estadios.
Por último, quiero agradecer de manera muy especial a mi señora y a cada uno de mis hijos, por su apoyo incondicional y su paciencia a lo largo de estos años.
Como es natural en organizaciones dinámicas, los ciclos se renuevan. Les deseo el mayor de los éxitos a quienes liderarán este nuevo período. Su gestión será clave para continuar fortaleciendo esta institución, y contarán siempre con mi apoyo. Estoy convencido de que las bases construidas permitirán seguir avanzando con fuerza y ambición.
Me despido con gratitud, orgullo y un profundo cariño por esta institución. Nunca soñé siquiera que tendría el privilegio de dirigir al club de mis amores por tantos años, y no me queda más que agradecer a Dios por habérmelo permitido.
¡Gracias a la vida por ser cruzado!










